- Las Fiestas Patrias concentran gastos en alimentos, viajes, reuniones y compras personales, y permiten detectar fallas en pagos, seguridad y atención antes del Buen Fin y Navidad.
Ciudad de México, septiembre de 2026.- Para los comercios mexicanos, septiembre funciona como una prueba previa a la temporada alta: durante las Fiestas Patrias, las familias enfrentan gastos no planeados como el súper para la cena mexicana, la parrillada con todo y equipo nuevo o la escapada de fin de semana; es decir una temporada de gasto elevado que implica procesos de venta ágiles, atención al cliente y formas de pago flexibles, semanas antes de que arranquen los grandes eventos comerciales previsto para la recta final del año.
Esa cena del 15 de septiembre, ese changarro decorado, esa fonda llena, tienen respaldo en los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, elaborada por el INEGI, indica que los hogares mexicanos destinaron en promedio 15,891 pesos mensuales a su gasto corriente monetario. Los alimentos, bebidas y tabaco concentraron 37.7% del total, mientras que transporte y comunicaciones representaron 19.5 por ciento.
Y no todos se quedan en casa: para muchas familias, el puente de septiembre es también una de las escapadas más esperadas. Como referencia de esa actividad, la Secretaría de Turismo (Sectur) estimó que, del 13 al 16 de septiembre de 2024, el consumo de servicios turísticos superaría los 30,394 millones de pesos. Comida, transporte, hospedaje y compras de último momento conviven en los mismos días, el mismo tipo de gasto disperso y simultáneo que un comercio necesitará sostener, multiplicado, en diciembre.
“Septiembre es, sin que se note, el primer termómetro real de la temporada de mayor consumo del año. Las familias ya están tomando decisiones de compra grandes, y eso obliga a los comercios a probar en vivo si su checkout, sus métodos de pago y su capacidad operativa están listos. Desde Kueski trabajamos junto con los comercios para que ese ensayo se convierta en una ventaja: ofrecer opciones de pago flexible como Kueski Pay no solo ayuda a cerrar más ventas hoy, sino que también prepara la infraestructura que sostendrá el pico de demanda hacia el último trimestre del año ”, señaló Lisset May Cervantes, SVP de Ventas de Kueski.
Una campaña puede atraer visitas, pero la venta depende de que el proceso completo funcione. La claridad de las promociones, la disponibilidad del producto, los tiempos de entrega y las alternativas de pago intervienen en la decisión final.
El Estudio de Venta Online 2026, elaborado por la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), reporta que 88.2% de las personas usuarias de internet en México compra por canales digitales. El comercio electrónico minorista alcanzó un valor de 941 mil millones de pesos durante 2025 y reunió a 77.2 millones de compradores.
Ante ese volumen, los comercios pueden aprovechar septiembre para identificar en qué punto se interrumpe una compra, qué dudas se repiten y cuáles métodos de pago registran más intentos fallidos. Costos inesperados, instrucciones confusas o pocas alternativas pueden frustrar una operación que ya estaba avanzada, la misma frustración que sentirá cualquier familia intentando pagar las botanas para su reunión del 15 y encontrando el checkout trabado.
Las compras de temporada compiten con gastos habituales como alimentos, transporte y servicios. Ofrecer opciones para dividir una compra ayuda a atender presupuestos y niveles de liquidez distintos. Kueski Pay permite comprar en comercios participantes y distribuir el pago en quincenas, tanto en línea como en tiendas físicas, sin requerir una tarjeta de crédito. La aprobación y las condiciones disponibles dependen de la evaluación de cada solicitud.
La facilidad de compra debe acompañarse de controles contra el fraude. Un análisis de la AMVO sobre pagos digitales y prevención de fraude señala que las operaciones con tarjeta en México alcanzaron 6.44 billones de pesos durante 2025, con una tasa de aceptación de 70.9% y contracargos equivalentes a 0.35% de las transacciones.
Antes de noviembre, los comercios deben revisar dónde abandonan los usuarios, si los costos y condiciones aparecen con claridad, si cuentan con suficientes formas de pago y si sus controles de seguridad protegen la operación sin generar pasos innecesarios.
La demanda más intensa llegará hacia el cierre del año, pero la capacidad para atenderla se construye desde septiembre. Mientras las familias mexicanas siguen decidiendo, entre banderines y antojitos, en qué gastar esta quincena, las fallas detectadas ahora todavía pueden corregirse antes de que llegue el Buen Fin y las compras navideñas.

