Vista de conversación Nueva alternativa CAR-T abre posibilidades para pacientes con linfomas resistentes

  • En alianza con el CIEMAT, en España, esta investigación abre posibilidades a pacientes con linfomas resistentes al tratamiento. Pacientes mexicanos podrían beneficiarse de esta colaboración a través del servicio de segunda opinión disponible a distancia y totalmente en español.
    Ciudad de México – septiembre 2026 La Clínica Universidad de Navarra, un centro médico-universitario con sede en España y referente de la medicina personalizada trabaja en alianza con el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) un organismo público de investigación de España, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, en el desarrollo de una nueva terapia CAR-T.
    La investigación liderada por el área de Hematología utiliza un transposón, un fragmento de ADN capaz de insertarse en el genoma, para modificar la expectativa de respuesta al tratamiento, en lugar de un virus modificado para introducir el receptor en los linfocitos. Esta alternativa ya se encuentra en evaluación en un ensayo clínico y busca, entre otros objetivos, reducir los costos asociados al tratamiento y abrir el panorama de opciones para quienes tienen linfomas resistentes al tratamiento o con recaídas en fases tempranas.
    Esta información se presenta teniendo como marco el Día Mundial del Linfoma, que se conmemora el 15 de septiembre, y en el que especialistas y organizaciones buscan aumentar el conocimiento sobre los cánceres hematológicos.
    En México, esta conversación cobra especial relevancia pues se estima que existen alrededor de 9,200 nuevos casos de linfoma y 3,600 muertes al año, de los cuales aproximadamente 6,500 corresponden a linfomas no Hodgkin y 2,700 a linfomas de Hodgkin.
  • Más allá de las cifras, uno de los principales retos es llegar a un diagnóstico preciso que permita identificar el tipo de linfoma y que asegure el acceso a un tratamiento multidisciplinario y personalizado. Hablar de linfoma es hablar de múltiples tipos con comportamientos y tratamientos diferentes. Identificar correctamente el subtipo permite definir la estrategia más adecuada para cada paciente y, en casos complejos o de recaída, valorar alternativas como nuevas inmunoterapias, terapias celulares o ensayos clínicos”, explica el Dr. Miguel Ángel Canales Albendea, especialista en Hematología de la Clínica Universidad de Navarra.
    Y agregó que: En determinados pacientes con linfomas resistentes al tratamiento o que presentan una recaída en las etapas tempranas del tratamiento, CAR-T ha cambiado las expectativas. El seguimiento a diez años de los primeros pacientes tratados muestra que, tras una sola infusión, 32% de los pacientes con linfoma de células grandes y 47% de aquellos con linfoma folicular continúan sin linfoma.
    Es de destacar que el Centro de Cáncer, de la Clínica Universidad de Navarra es fuente de innovación y fue acreditado en 2025 como centro integral por la Organización de Institutos Europeos del Cáncer, reconocimiento en el que tuvo especial relevancia su
  • actividad en ensayos clínicos en fases tempranas. Además, la Clínica dispone de un laboratorio de terapia celular autorizado donde se fabrican células CAR-T académicas.
    Para pacientes mexicanos con diagnósticos complejos, recaídas o dudas sobre las alternativas disponibles, existe la opción de solicitar una segunda opinión a distancia, en su propio idioma y donde los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra pueden revisar casos complejos y valorar las alternativas disponibles, incluida, cuando resulte pertinente, la existencia de algún ensayo clínico abierto adecuado para su tipo de linfoma.
    El linfoma y su impacto en la vida del paciente
    Los linfomas se originan en los linfocitos, células esenciales del sistema inmunitario, pero no constituyen una sola enfermedad. Las clasificaciones internacionales reconocen más de 80 entidades diferentes, con comportamientos y necesidades terapéuticas distintas. Mientras algunos linfomas agresivos pueden crecer en cuestión de semanas y requieren tratamiento inmediato, otros evolucionan lentamente durante años e incluso pueden mantenerse inicialmente bajo vigilancia.
    En este contexto, especialistas de la Clínica Universidad de Navarra destacan la importancia de identificar correctamente la enfermedad desde el inicio. La Clínica cuenta con experiencia especializada en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades hematológicas y mantiene una estrecha integración entre la atención clínica, el diagnóstico molecular y la investigación para avanzar hacia abordajes cada vez más específicos y con una visión integral centrada en el paciente.
    Una de las manifestaciones más habituales del linfoma es la aparición de un ganglio que aumenta de tamaño, generalmente sin dolor que permanece durante más de tres o cuatro semanas sin que exista una infección que lo explique. También pueden presentarse fiebre sin causa infecciosa, sudoración nocturna abundante, pérdida involuntaria de más del 10% del peso corporal en seis meses o picor en la piel generalizado y persistente.
    Sin embargo, ningún análisis de sangre por sí solo permite diagnosticar un linfoma. La confirmación requiere una biopsia del tejido, que posteriormente puede estudiarse mediante inmunohistoquímica y, en determinados casos, análisis genéticos. Una clasificación precisa es especialmente importante debido a que el tipo de linfoma determina tanto el pronóstico como la estrategia terapéutica.
    Septiembre representa una oportunidad no sólo para aumentar el conocimiento sobre esta enfermedad en México, sino también para recordar que un diagnóstico preciso, la atención especializada y la investigación clínica pueden abrir nuevas posibilidades de tratamiento para las personas con linfoma.