
Ciudad de México, mayo de 2026 – Marsh (NYSE: MRSH), líder global en riesgos, reaseguro, capital, talento, inversiones y consultoría de gestión, presentó hoy su nuevo informe People Risk 2026, que deja en claro que las organizaciones enfrentan una encrucijada: mientras la adopción de inteligencia artificial y la digitalización exigen habilidades y alfabetización en ciberamenazas, el bienestar psicosocial de las plantillas en México presenta señales de alarma que requieren una intervención urgente. Los datos lo ilustran: casi la mitad de las empresas reporta que sus empleados resisten activamente la transformación digital —por miedo a perder su empleo o fatiga ante el cambio— mientras las condiciones psicosociales de trabajo se deterioran año con año.
El estudio global, basado en una encuesta aplicada entre octubre y noviembre de 2025 a 4,517 profesionales de recursos humanos y administradores de riesgo —con una muestra mexicana de 103 encuestados— sitúa la “alfabetización insuficiente sobre amenazas cibernéticas” como el riesgo número uno para 2026. A nivel regional, en Latinoamérica y el Caribe la principal preocupación es la escasez de habilidades tecnológicas, acompañada por la falta de preparación frente a ciberamenazas y el encarecimiento de los servicios de salud.
En México, el diagnóstico combina hallazgos cuantitativos contundentes con tendencias que preocupan a empleadores y trabajadores. Por ejemplo, en el Benchmark de Riesgo Psicosocial realizado también por Marsh y que consultó a 300,511 empleados en 681 empresas, revela que los mayores focos de riesgo son la carga de trabajo (39.4% de empleados reporta niveles Alto o Muy Alto), la jornada laboral (37.9%) y la falta de control sobre el trabajo (22.7%). Además, 16% de los trabajadores encuestados reportó haber sufrido un Acontecimiento Traumático Severo (ATS) y, de ellos, 45.8% requiere derivación por afectación, lo que apunta a impactos reales en salud, productividad y costos operativos.
La presión sobre la agenda de personas incluye también cifras relacionadas con la transformación tecnológica. Casi la mitad de las organizaciones (46%) prioriza asegurar la calidad de los datos para alimentar modelos de IA; 45% da prioridad a capacitar a empleados para identificar desinformación generada por IA y, el mismo porcentaje (45%), prioriza mitigar vulnerabilidades de ciberseguridad vinculadas a la adopción de IA. La mayor barrera, sin embargo, no es técnica: es humana. El 47% de las empresas reporta resistencia mental entre empleados —miedo a la pérdida de empleo o fatiga por cambios— que podría frenar la implementación efectiva de estas herramientas.
El informe también muestra tensiones en el frente de beneficios y costos de salud. El 45% de las organizaciones declara dificultad para presupuestar o proyectar costos de salud y beneficios, y 43% señala que RRHH debe destinar más recursos para gestionar programas de beneficios. En México, 63.4% de las empresas afirma contar con programas o iniciativas corporativas de salud mental, pero la persistencia de altos niveles de riesgo psicosocial sugiere que muchas de estas iniciativas requieren rediseño, mayor alcance o una implementación más efectiva: entre las acciones más frecuentes figuran comunicados sobre salud mental (50% de las empresas con iniciativas), programas de prevención de violencia y hostigamiento (37%), desarrollo de habilidades socioemocionales (37%) y programas de apoyo al empleado (35%).
Un análisis comparativo dentro del propio benchmark muestra un empeoramiento sostenido en la mayoría de los dominios psicosociales entre las empresas que han realizado tres mediciones, lo que indica que las condiciones laborales tienden a deteriorarse con el tiempo salvo en áreas puntuales (como condiciones ambientales y sentido de pertenencia, que mejoraron o se mantuvieron). En términos de impacto organizacional, las empresas que gestionan adecuadamente los riesgos de personas reportan beneficios tangibles: hasta 49% avanza más rápido en iniciativas estratégicas, 48% mejora en atracción y retención de talento, 46% muestra mayor resiliencia ante choques externos y 45% obtiene ahorros financieros o mejor rentabilidad.
“La alfabetización en ciberamenazas es el riesgo número uno para los equipos de trabajo en 2026. No es solo un asunto tecnológico: si los empleados no saben identificar una amenaza, ninguna inversión en infraestructura es suficiente. Es una prioridad de talento y formación que las organizaciones deben atender hoy para proteger sus operaciones y reputación. Es un área donde desde Marsh estamos acompañando activamente a las empresas en la región,” señala Ariel Almazán, Líder de Consultoría de Riesgos en Salud para Marsh Latinamérica y el Caribe
Por su parte, Victor García, Subdirector de Consultoría en Salud y Analítica comentó: “En México, la carga de trabajo y la jornada laboral encabezan los riesgos psicosociales, y lo más preocupante es que los datos muestran un deterioro año con año. Contar con programas de salud mental es un primer paso, pero no basta si no se abordan las condiciones laborales de fondo. Las empresas necesitan ir más allá del programa y revisarlas causas reales del desgaste”.
La convergencia de una agenda tecnológica que exige habilidades, datos y ciberseguridad con un deterioro del bienestar laboral configura un doble desafío para las organizaciones: sin talento capacitado y sin condiciones de trabajo sostenibles será difícil sostener proyectos de transformación, retener personal y mantener la productividad. El reporte destaca además una fuerte correlación entre liderazgo efectivo y menor riesgo psicosocial, por lo que invertir en formación de mandos y cultura organizacional aparece como una palanca clave para la mitigación.
