Los bancos corren el riesgo de perder 230 mil millones de dólares en ingresos por pagos ante la popularización de las stablecoins y los depósitos tokenizados

Se espera que las stablecoins, los depósitos tokenizados y las monedas digitales de los bancos centrales representen el 4% del volumen global de pagos para 2030.Cerca del 60% de las empresas están abiertas a contratar servicios relacionados con stablecoins a proveedores no bancarios.Los depósitos tokenizados surgen como la principal prioridad de corto plazo de los bancos para retener depósitos y preservar la liquidez.4 billones de dólares de capital están inmovilizados en cuentas para financiar flujos de pagos transfronterizos.

Ciudad de México, noviembre de 2026 – La industria global de pagos se acerca a un punto de inflexión. A medida que las stablecoins, los depósitos tokenizados  y las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) pasan de la experimentación a la comercialización, los bancos enfrentan una presión creciente sobre sus fuentes tradicionales de ingresos por pagos. De acuerdo con el Informe mundial sobre pagos 2027 del Instituto de Investigación de Capgemini, se proyecta que estos instrumentos representen aproximadamente el 4% del volumen global de pagos para 2030, lo que afectará a fuentes de ingresos de alto margen como los diferenciales cambiarios, la banca corresponsal, los ingresos por fondos en circulación y las comisiones por procesamiento de transacciones.Durante los últimos tres años, los bancos han priorizado la innovación en pagos para clientes corporativos, y el 60% la identifica como un área estratégica de inversión. Sin embargo, solo uno de cada tres clientes corporativos está satisfecho con su principal socio bancario, lo que revela una brecha cada vez mayor entre lo que los bancos ofrecen y lo que las empresas esperan cada vez más.Cerca de tres cuartas partes (74%) de las empresas describen los pagos transfronterizos como lentos, costosos e impredecibles. El proceso completo de los pagos corporativos, desde su inicio y transferencia hasta la confirmación y conciliación, toma aproximadamente 3.5 días. Durante ese proceso, más de la mitad (57%) señala que no tiene acceso al estado de los pagos en tiempo real, a sus posiciones de efectivo ni a precios transparentes. Las empresas consideran entre sus necesidades pendientes más importantes la previsibilidad de los resultados de liquidación, la visibilidad en tiempo real de la ejecución de los pagos y una mayor protección contra el fraude. Como resultado, las empresas incurren en costos totales equivalentes al 2% del valor de la transacción en un pago transfronterizo típico entre empresas (B2B).En su 22ª edición, el nuevo informe encuestó a más de 1,100 grandes empresas con ingresos superiores a 1,000 millones de dólares. En promedio, los encuestados señalan que operan en 14 mercados, mantienen relaciones con 11 bancos y realizan el 34% de su volumen de pagos B2B mediante transacciones transfronterizas. A pesar de las mejoras en la infraestructura de pagos, la fragmentación operativa sigue siendo el principal desafío para los clientes corporativos. Los instrumentos de dinero inteligente acelerado surgen como 
catalizadores de la transformaciónLas limitaciones estructurales de la infraestructura de pagos B2B, la falta de claridad regulatoria y la evolución de las dinámicas del mercado están impulsando la aparición de lo que el informe define como “dinero inteligente acelerado”: stablecoins, depósitos tokenizados y CBDC que permiten que el dinero haga más que simplemente moverse entre cuentas. Al facilitar operaciones 24/7, reglas integradas y liquidación en tiempo real, estos instrumentos pueden reducir la fricción en los flujos de pagos transfronterizos. El informe estima que una adopción generalizada podría liberar hasta 4 billones de dólares actualmente inmovilizados en cuentas de liquidación y liquidez, capital que genera pocos rendimientos y no puede destinarse a préstamos, inversiones u otros usos productivos.La demanda corporativa por esta nueva generación de instrumentos de pago ya está creciendo y los bancos siguen siendo el proveedor preferido: el 71% de las empresas elegiría un banco sobre una fintech para realizar pagos tokenizados cuando ambas ofrecen un costo y una calidad equivalentes. Sin embargo, esta preferencia no está garantizada. Cerca del 60% de los clientes corporativos estaría dispuesto a contratar servicios de stablecoins con proveedores no bancarios si sus socios bancarios no logran mantenerse al ritmo de la evolución del mercado. Esta pérdida de competitividad se produce cuando los clientes corporativos señalan que el 36% de su volumen de pagos B2B ya se canaliza a través de proveedores no bancarios.“La industria de pagos está entrando en su periodo de disrupción más significativo desde la aparición de la banca digital”, afirmó Jeroen Hölscher, Líder Global de Servicios de Pagos de Capgemini. “Estamos dejando atrás el ciclo de expectativas en torno al dinero inteligente y entrando en una etapa en la que la economía y los volúmenes de transacciones hacen imposible que los bancos permanezcan al margen. Con 230 mil millones de dólares en juego, los bancos deben decidir qué papel quieren desempeñar en este ecosistema emergente. Un grupo selecto de bancos ya ha tomado esta decisión y ahora está contribuyendo a definir los estándares y mecanismos de gobernanza que determinarán el mercado. Aquellos que actúen ahora podrán construir una confianza duradera, captar nuevos flujos de pagos y retener los depósitos corporativos que sustentan sus relaciones bancarias más amplias.” Los bancos identifican los depósitos tokenizados como una prioridad claveA medida que el dinero inteligente avanza hacia su comercialización, los bancos deben definir su posición estratégica dentro de este ecosistema. El informe revela que los ejecutivos bancarios identifican a los depósitos tokenizados como la principal prioridad a corto plazo, debido a su capacidad para permanecer en los balances de los bancos y adaptarse a las regulaciones existentes. Sin embargo, solo el 21% de los bancos —clasificados como líderes— está escalando activamente al menos un instrumento de dinero inteligente acelerado, mientras que el 79% restante aún está evaluando su posición.Estos bancos de alto desempeño se enfocan en casos de uso corporativos específicos que abordan las fricciones operativas y permiten monetizar su valor más allá de las comisiones por transacciones. Los beneficios son medibles: estos líderes tienen tres veces más probabilidades que los bancos convencionales de identificar nuevas fuentes de ingresos y esperan compensar la disminución de los ingresos por transacciones en un plazo de 15 meses, frente a los 25 meses previstos por el resto de la industria. También muestran una mayor determinación: el 33% de los líderes busca adoptar una posición transformadora en el mercado, contribuyendo a definir cómo opera el ecosistema, mientras que el 40% de los bancos convencionales pretende adoptar un enfoque reactivo.De acuerdo con el informe, dado que la liquidación con dinero inteligente es irrevocable, los líderes otorgan especial importancia al cumplimiento normativo al incorporarlo directamente en la ejecución antes de que se mueva el dinero. Superan en 1.5 veces a los bancos convencionales en el monitoreo de transacciones entre redes y tienen 1.2 veces más probabilidades de invertir en sistemas de vigilancia impulsados por IA para detectar comportamientos inusuales en las billeteras, así como de implementar controles de Prevención de Lavado de Dinero (AML) y Conoce a tu Cliente (KYC) en tiempo real dentro de los flujos de transacciones.Sin embargo, incluso entre los líderes persisten brechas fundamentales. Poco más de la mitad (56%) señala contar con el talento y las habilidades necesarias para desarrollar y mantener activos digitales, así como con la preparación técnica y las capacidades requeridas para respaldar la tokenización, los contratos inteligentes y la interoperabilidad entre redes financieras. Cerrar esta brecha determinará qué bancos están mejor posicionados para pasar de la experimentación a la adopción a gran escala.*1 Las stablecoins son monedas digitales cuyo valor está vinculado a una moneda tradicional, mientras que los depósitos tokenizados son depósitos bancarios tradicionales emitidos como tokens digitales en una blockchain.