Plataformas Digitales: 5 puntos clave para su implementación en la Cadena de Suministro


Por: Camilo Orbegozo, P. Director, Customer Success Strategy en LLamasoft.


Hasta hace un tiempo, la cualidad en el Diseño de Cadenas de Suministro se centraba en
facilitar la toma de decisiones estratégicas y tácticas con análisis extendidos a todos sus
procesos operativos. En el mejor de los casos, respaldos por el uso de herramientas
tecnológicas que facilitarán la construcción de gemelos digitales para un mejor análisis de
escenarios.
Sin embargo, la forma de tomar decisiones en la Cadena de Suministro está cambiando.
Con escenarios cada vez más complejos, es necesario analizar y reaccionar más rápido,
tener metodologías escalables en la organización, y traspasar los límites de la generación
de valor con el uso adecuado de los datos.
El reto ahora, viene en cómo responder a ese cambio en la forma en que se toman
decisiones en la operación, y cómo se fortalece el proceso para aumentar o acelerar el
valor. La sugerencia, es aprovechar el poder de las plataformas digitales. De acuerdo al
texto, “Platform Revolution” (G. G. Parker, M. W. Van Alstyne, S. P. Choudary), una
característica de las plataformas digitales es el ‘efecto de red’.
Para entender mejor el tema, imaginemos una plataforma de tres lados: Uno, una empresa
proveedora de software de optimización avanzada y algoritmos de Inteligencia Artificial;
Dos , un usuario que tiene acceso a crear aplicaciones de analítica avanzada para tomar
decisiones tácticas en la cadena de suministro; y Tres, un usuario que utiliza esas
aplicaciones frecuentemente para ejecutar su operación.
Todos ellos dentro del mismo ecosistema interactivo. Ahora piense que en la plataforma hay
un solo usuario en cada lado: el proveedor de tecnología, el generador de aplicaciones y el
usuario que utiliza estas mismas. Desde una primera interacción, el generador de
aplicaciones va a diseñar una aplicación, por ejemplo para enrutar de forma óptima las
entregas diarias de la operación de transporte de última milla.
Esta aplicación va a ser utilizada por el planeador de uno de los centros de distribución más
grandes. Hasta ahora, todas las partes han interactuado en la plataforma. La calidad de la
aplicación es alta, permite calcular las rutas diarias ágil y automáticamente. Y por eso, la
compañía decide que la misma aplicación sea generada para otros 5 planeadores.
Con el tiempo estos mismos planeadores de transporte piden otras aplicaciones para
calcular los tamaños de flota adecuados en su operación y para analizar las frecuencias y
tamaños de entregas. Pero el diseñador de la aplicación ya no tiene disponibilidad de
tiempo para responder a todo.
Con esto, la empresa decide activar a otro usuario para que responda a estas demandas. Y
con el tiempo, se van agregando usuarios de control de inventarios, compras,
negociaciones, almacenamiento, finanzas, etc. Y obviamente, se han tenido que integrar
más generadores de aplicaciones, generadores de valor.