Menos desperdicio, más rentabilidad: Cómo las farmacéuticas pueden optimizar costos y reducir pérdidas

En la industria farmacéutica, el desperdicio de medicamentos no solo representa un riesgo para la salud pública, también implica un golpe directo a los resultados financieros de las empresas. Las desviaciones térmicas durante el almacenamiento o transporte pueden inhabilitar productos sensibles y provocar pérdidas económicas significativas. En un entorno altamente regulado y competitivo, evitar estas pérdidas se ha convertido en una prioridad estratégica.
De hecho, un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania revela que más del 80% de los medicamentos biológicos y el 90% de las vacunas requieren condiciones de temperatura controlada para conservar su estructura y función. Estas cifras subrayan la importancia de contar con una logística farmacéutica eficiente, que minimice errores en el manejo y reduzca de forma significativa el desperdicio.
En este contexto, los empaques calificados se posicionan como una solución estratégica. Estos sistemas están diseñados para mantener la temperatura adecuada de los medicamentos durante todo el trayecto, incluso ante imprevistos logísticos.
“El uso de tecnologías térmicas avanzadas, como empaques calificados, garantiza la integridad del producto, incluso en condiciones adversas como interrupciones en el transporte o variaciones climáticas”, afirma Carlos Humberto Infante y Loya, fundador de Kryotec, la primera empresa de cadena de frío en México.
Empaques calificados, un mercado en crecimiento
El mercado global de empaques de cadena de frío se encuentra en plena expansión. Un informe de Mordor Intelligence estima que esta industria alcanzará un valor de poco más de 45 mil millones de dólares en 2029, impulsada por el crecimiento del sector farmacéutico y la demanda de medicamentos biológicos, que son cada vez más sensibles a la temperatura.
Ante esta evolución, las empresas desarrolladoras de soluciones térmicas han enfocado su innovación en empaques más resistentes, ligeros y eficientes que respondan no solo a los requisitos regulatorios, sino también a la necesidad de optimizar costos logísticos. Estos empaques calificados, diseñados para soportar condiciones extremas, se han convertido en activos clave para proteger productos de alto valor y asegurar su disponibilidad en destino sin comprometer su integridad.
No obstante, la tecnología por sí sola no garantiza resultados. La eficacia de estos sistemas depende de una gestión precisa en toda la operación: desde la elección correcta del tipo de empaque hasta su manipulación y trazabilidad durante el transporte. Un error en cualquiera de estos puntos puede traducirse en pérdidas financieras considerables y afectaciones en el cumplimiento de entregas.
Por ello, las compañías que buscan eficiencia sostenible están adoptando una visión integral, donde la tecnología forma parte de un ecosistema más amplio. Este modelo considera personal capacitado, procesos estandarizados y monitoreo continuo, permitiendo que cada eslabón de la cadena funcione de manera coordinada y orientada a resultados medibles.
Reutilización responsable: reducción de residuos y mejora del retorno de inversión
En los últimos años, los empaques reutilizables han cobrado fuerza como una solución sostenible y rentable para la industria. Su uso permite reducir significativamente el volumen de residuos, al tiempo que garantiza la protección térmica necesaria para cada envío.
Estos sistemas reutilizables están diseñados con materiales de alta durabilidad y aislamiento, que soportan múltiples ciclos de uso sin comprometer su desempeño térmico. Además, muchos de ellos cuentan con sensores integrados para rastrear las condiciones internas.
Desde una perspectiva ambiental, reemplazar el uso de empaques desechables por soluciones reutilizables contribuye a reducir la huella de carbono de la cadena de suministro. Y desde una perspectiva económica, su vida útil prolongada y la disminución de errores logísticos generan ahorros a largo plazo.
Cinco pilares para optimizar costos en la cadena de frío
Para maximizar el rendimiento financiero y operativo, es indispensable adoptar un enfoque integral que combine infraestructura tecnológica de vanguardia con procesos logísticos bien definidos y equipos capacitados. Las empresas farmacéuticas que alcanzan mayores niveles de eficiencia y control son aquellas que apuestan por soluciones completas, alineadas con sus objetivos de negocio, con visión de largo plazo y orientación a resultados.
De acuerdo con el directivo de Kryotec, empresa que promueve soluciones innovadoras y un consumo responsable en la cadena de frío, estas son cinco estrategias clave:
• Full service: El enfoque full service permite a las farmacéuticas delegar por completo la gestión térmica a un proveedor especializado, desde la selección del empaque hasta su recolección y reacondicionamiento.
• Capacitación continua: Asegurar que el personal involucrado en la logística conozca las mejores prácticas para el manejo de empaques y control de temperatura reduce significativamente los errores humanos.
• Trazabilidad avanzada: Incorporar tecnología IoT para el monitoreo en tiempo real permite identificar desviaciones de temperatura y actuar con rapidez para evitar pérdidas.
• Evaluación del perfil térmico: Analizar cada ruta y sus condiciones climáticas específicas ayuda a elegir el empaque más adecuado para cada envío.
• Programas de mantenimiento: Verificar regularmente el estado de los contenedores reutilizables asegura que mantengan su eficacia térmica en cada uso.
Rentabilidad, sostenibilidad y control: claves para evitar pérdidas
En un entorno donde los márgenes y la reputación están en juego, evitar el desperdicio de medicamentos va más allá de una cuestión técnica: es una decisión empresarial. Invertir en soluciones logísticas integrales no solo reduce pérdidas económicas y mejora el cumplimiento regulatorio, también fortalece la sostenibilidad y el posicionamiento competitivo de las organizaciones.
“En un contexto en el que millones de personas dependen de tratamientos sensibles a la temperatura, cada pérdida representa una oportunidad desperdiciada de mejorar o salvar una vida. Optimizar la logística no es solo una meta empresarial: es un imperativo de salud pública”, concluye Infante y Loya.