Imagina, el modelo que financia la productividad de las pymes mexicanas donde los bancos no llegan

En un país en el cual las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) constituyen 99.8% del tejido empresarial y generan 78% del empleo formal, su principal obstáculo para crecer no es la ambición, sino el muro del financiamiento. Mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum reclama a la banca tradicional una bajada de tasas de interés para reactivar la inversión, la cruda realidad, respaldada por datos del Inegi, es que cientos de miles de empresarios ven sus planes truncados por la negativa crediticia.

Frente a esta paradoja, surge un modelo disruptivo que está reescribiendo las reglas del juego: Imagina Leasing, una empresa que no presta dinero, sino que financia directamente la productividad.

«El debate nacional se ha centrado en las tasas de interés, pero la pregunta real para una pyme no es a qué costo accede al dinero, sino si puede acceder a la herramienta que necesita para producir hoy», señala Francisco Mendoza, Director General de Imagina Leasing. «Los bancos, con toda legitimidad, protegen el dinero de sus ahorradores y ven riesgo donde nosotros vemos capacidad productiva comprobada. Nosotros no analizamos un historial crediticio impecable; analizamos si un camión, un torno o un servidor generará los ingresos para pagar su propia renta».

Del «no» bancario al «sí» operativo

La Asociación de Bancos de México (ABM) ha sido clara en señalar los altos riesgos que representan algunos segmentos para la banca comercial. Este enfoque prudente, sin embargo, ha dejado en el limbo a un vasto sector de empresas con potencial pero sin garantías tradicionales. Imagina Leasing opera bajo una lógica distinta, enfocada en el activo y su uso.

«Transformamos el ‘no’ bancario en un ‘sí’ operativo», explica José Luis Balvanera, Director Comercial de la empresa. «Nuestra propuesta se basa en tres pilares: cero ataduras al patrimonio personal, porque el equipo es nuestro y el cliente lo arrienda; rentas 100% deducibles de impuestos, optimizando su flujo; y una velocidad de entrega que se mide en días, no en meses de trámites burocráticos».

El mecanismo es sencillo, pero potente: la empresa identifica el equipo necesario (desde vehículos hasta maquinaria pesada o tecnología), e Imagina Leasing lo adquiere y arrienda por plazos de 24 a 60 meses. El pago no es un interés sobre un préstamo, sino una renta fija por el uso de un activo productivo.

Casos de éxito: La teoría hecha realidad

La eficacia del modelo queda demostrada en historias concretas. Francisco Mendoza relata el caso de una panadería industrial en Guadalajara que, ante un pedido sustancial de Walmart, necesitaba hornos de última generación. «El banco les pidió hipotecar la casa familiar. Nosotros entregamos los hornos en 72 horas. Hoy, ese pan horneado paga su propio arrendamiento y generó ganancias desde el primer mes».

José Luis Balvanera aporta más ejemplos: «Transportes Castores, en Veracruz, triplicó su flota en 18 meses arrendando camiones, algo impensable con un crédito tradicional. Metalúrgica Reynosa pasó de taller local a exportador de componentes automotrices a EE.UU. con maquinaria arrendada. Y Hospitales MAC equipó cinco nuevas clínicas con tecnología de punta sin inmovilizar su capital». Estos casos ilustran un principio central: el modelo convierte un posible pasivo financiero (una deuda) en un activo operativo inmediato.

Más allá del debate de las tasas: Un cambio de paradigma

Mientras el discurso público se concentra en cuándo bajarán las tasas de interés, Imagina Leasing propone un cambio de perspectiva. «Una tasa baja sigue siendo un lastre si el activo no genera retorno de inmediato o si el crédito simplemente se niega», argumenta Mendoza. «Nosotros ofrecemos cero tasas de interés, porque no hay préstamo. Ofrecemos una renta planificable y, lo más crucial, liberamos al empresario de la obsolescencia. En un mundo donde la tecnología avanza a velocidad de vértigo, ¿qué sentido tiene comprar un equipo que en 5 años será obsoleto y aún estar pagándolo? Nosotros permitimos la renovación constante».

Este enfoque resuena en un entorno donde, según diversas cámaras empresariales, la falta de acceso a activos frena la competitividad y la innovación de las pymes mexicanas en el mercado global.

Construyendo el México productivo del mañana

Con más de 1,100 millones de pesos en activos colocados, Imagina Leasing se posiciona no como un simple arrendador, sino como un aliado estratégico para el crecimiento. «Nuestro verdadero valor no está en los contratos, sino en lo que liberamos: el tiempo perdido en trámites, el capital que puede invertirse en contratación o marketing, y la imaginación de los empresarios», reflexiona Balvanera.

En un país donde se estima que alrededor del 95% de las pymes no sobrevive los primeros cinco años, en gran parte por problemas de flujo y financiamiento, modelos como este buscan alterar la estadística. «No estamos ofreciendo caridad, sino partenariados inteligentes donde ganan la pyme, gana la economía y gana México», concluye Francisco Mendoza. «Mientras el sistema debate, nosotros ya estamos en la calle, financiando el tejido productivo que el país necesita. Porque el futuro no se compra; se arrienda, se usa y se renueva».