
Más que una tendencia, la industria del acondicionamiento físico se consolida como un sector con impacto en empleo, inversión e innovación
En México, el fitness suele asociarse con estilo de vida, estética o tendencias de consumo. Sin embargo, limitarlo a esa conversación es perder de vista su dimensión económica. Hoy, la industria del acondicionamiento físico se perfila como un sector estratégico con impacto en generación de empleo, inversión en infraestructura, innovación tecnológica y desarrollo empresarial.
La industria fitness en el país genera más de 38 mil millones de pesos anuales y emplea aproximadamente a 70 mil personas de forma directa. A pesar de ello, solo alrededor del 3.3 % de la población mexicana asiste a gimnasios, lo que revela un amplio margen de crecimiento estructural en un país con más de 120 millones de habitantes.
Gustavo Rosas, CEO de Fitness Corp, señala que este escenario representa una doble oportunidad: por un lado, expandir la cobertura del ejercicio formal como herramienta de salud preventiva; por otro, consolidar un ecosistema empresarial que incluye gimnasios independientes, cadenas nacionales e internacionales, estudios boutique, desarrolladores inmobiliarios, hotelería, proveedores de tecnología y fabricantes de equipamiento.
El mercado de equipamiento fitness en México alcanzó un valor cercano a 376 millones de dólares en 2025 y se proyecta que supere los 558 millones hacia 2034. Estas cifras reflejan una evolución clara: la demanda no solo crece en número de espacios, sino en calidad, especialización y sofisticación tecnológica.
Hoy vemos una industria que integra soluciones digitales, equipos conectados, análisis de datos de rendimiento, diseño arquitectónico especializado y modelos híbridos de entrenamiento. El fitness en México ya no es únicamente un servicio; es un sector que dialoga con tecnología, bienes raíces, turismo, hospitalidad y desarrollo urbano.
“Desde nuestra experiencia en el diseño y equipamiento de gimnasios comerciales, corporativos, hoteleros y residenciales, observamos que el mercado atraviesa un proceso de profesionalización. La planeación técnica, la selección adecuada de equipamiento, la optimización de espacios y la integración tecnológica se convierten en factores determinantes para la rentabilidad y sostenibilidad de los proyectos”, puntualiza el CEO de Fitness Corp.
Además, en un país con desafíos significativos en materia de salud pública vinculados al sedentarismo y enfermedades crónicas, el crecimiento ordenado del sector fitness puede convertirse en un aliado estratégico del desarrollo nacional. No se trata únicamente de abrir más gimnasios, sino de consolidar estándares, capacitación y visión de largo plazo.
La industria fitness mexicana tiene el potencial de posicionarse como una de las más dinámicas de América Latina si apuesta por innovación, formalización y especialización técnica. Su crecimiento no debe interpretarse como una moda pasajera, sino como parte de una transformación más amplia en la economía del bienestar.
México necesita sectores que generen empleo, inversión e impacto social positivo, el fitness puede ser uno de ellos. El reto ahora es consolidarlo con visión estratégica y profesionalización.

