Durante décadas, la arquitectura se enfocó principalmente en responder a necesidades funcionales y estéticas. Sin embargo, el contexto ambiental, social y económico actual ha redefinido de manera profunda esta visión.
Hoy, la arquitectura sustentable se posiciona como un eje fundamental del diseño contemporáneo, no como una tendencia pasajera, sino como una respuesta consciente y responsable a los desafíos que enfrentan nuestras ciudades y el planeta.
Más allá de los materiales ecológicos
La arquitectura sustentable va mucho más allá del uso de materiales ecológicos. Se trata de una forma integral de concebir los espacios, en la que se analiza el ciclo de vida de los materiales, la eficiencia energética, el aprovechamiento de recursos naturales y la reducción del impacto ambiental, sin perder de vista el bienestar de las personas que habitan esos espacios. Diseñar de manera consciente hoy implica pensar en cómo una obra impactará su entorno durante décadas.
Luciano Gerblisky, CEO de Gerblisky Wainberg, puntualiza: “La sustentabilidad no es un discurso, es una decisión técnica. Si desde el inicio no se integra al proyecto, después solo se convierte en un ajuste superficial. Para nosotros, es parte del planteamiento estructural, no un complemento”. Esta visión permite entender que la arquitectura sustentable no está reñida con el diseño ni con la rentabilidad; por el contrario, fortalece ambos aspectos y les da mayor coherencia.
Ciudades más saludables y eficientes
Uno de los beneficios más relevantes de este enfoque es su impacto directo en el entorno urbano. Edificios que aprovechan la iluminación natural, incorporan ventilación cruzada y optimizan el consumo energético no solo reducen la huella ambiental, sino que contribuyen a crear ciudades más saludables y habitables.

Decisiones que se toman antes de construir
Desde una perspectiva técnica, la arquitectura sustentable demanda un mayor nivel de análisis y planeación desde las primeras etapas del proyecto. Como señala Luciano, “las decisiones más importantes se toman antes de construir: la orientación del edificio, los sistemas constructivos y la selección de materiales determinan el verdadero impacto de una obra. Cuando se entiende eso, el proyecto cambia por completo”.
El bienestar humano en el centro del diseño
Por su parte, Sandra Wainberg, CEO de Gerblisky Wainberg, enfatiza la dimensión humana del diseño: “Hablar de sustentabilidad también es hablar de calidad de vida. Un espacio bien ventilado, con buena iluminación natural y pensado para el uso real de las personas, transforma la experiencia cotidiana. No se trata solo de reducir consumo, sino de diseñar mejor para quienes lo habitan”.
Cada proyecto, una solución única
Es importante reconocer que no existen soluciones universales. Cada proyecto debe responder a su contexto específico: clima, ubicación, uso y entorno social. La arquitectura sustentable no impone fórmulas rígidas, sino que promueve soluciones personalizadas que respetan el lugar y las necesidades reales de quienes lo habitan.
Construir mejor, no solo construir más
La tendencia es clara. La arquitectura del presente y del futuro debe ser responsable, eficiente y consciente. En un mundo donde los recursos son cada vez más limitados, diseñar con criterios de sustentabilidad ya no es una opción, sino una responsabilidad profesional y ética. Como concluye Sandra Wainberg, “el reto no es construir más, sino construir mejor. Y eso implica asumir que cada proyecto deja huella”.
Una oportunidad para transformar el impacto del diseño
La arquitectura sustentable representa hoy una oportunidad real para elevar la calidad del diseño, optimizar recursos y generar un impacto positivo que trasciende lo estético y lo inmediato.
