Conductores, repartidores y micro emprendedores: el modelo basado en smartphones que sostiene al 12.5% de la fuerza laboral

Ciudad de México, enero de 2026.— En México, el 54.8% de la población económicamente activa no trabaja desde oficinas ni bajo contratos tradicionales. Se sostiene desde la calle, desde aplicaciones móviles y desde pequeños negocios personales que operan con una herramienta común: el smartphone. 

Trabajadores independientes como conductores, repartidores, vendedores y microemprendedores, que hoy representan el 59% de los usuarios de PayJoy en mercados emergentes, incluyendo a México, conforman una fuerza laboral que combina múltiples ingresos, enfrenta semanas impredecibles y depende de la tecnología para mantenerse activa.

Este contexto local se alinea con una tendencia global. Un informe del Banco Mundial señala que el trabajo independiente en línea representa hasta el 12.5% de la fuerza laboral mundial, una proporción que se espera continúe creciendo ante la digitalización del trabajo.

“Durante décadas, el trabajo se pensó desde la lógica del empleo estable y el ingreso fijo, pero hoy una parte creciente de la economía opera bajo reglas distintas. Para millones de personas, la capacidad de generar ingresos depende de su autonomía, de la tecnología y de su acceso a herramientas digitales como un teléfono inteligente para trabajar. De hecho el 87% de los usuarios de PayJoy aseguran que su smartphone les permite trabajar en su ocupación actual. Entender eso es clave para diseñar modelos financieros más realistas e inclusivos que impacten en la vida de las personas”, señala Nicolás Schiaffino, VP & Country Manager de PayJoy en México.

La realidad del trabajador independiente: largas jornadas, ingresos variables

Los datos de PayJoy confirman cómo se vive esta realidad en el día a día. Lejos de tratarse de gente con trabajos ocasionales, los usuarios que laboran de forma independiente suelen enfrentar jornadas extensas y exigentes. En México, el 29% de los usuarios de PayJoy declara trabajar 10 o más horas al día, mientras que el 23% reconoce que necesita al menos dos empleos o negocios independientes para sostener a su familia. Además, el 19% no trabaja para ninguna empresa, sino que se autoemplea por completo.

A esto se suma un factor crítico: el ingreso. El 29% de los usuarios de PayJoy en México reporta ingresos mensuales de entre $5,000 y $9,999 pesos, una cifra similar —o incluso inferior— al precio de contado de un smartphone en modelos tradicionales sin financiamiento. En este escenario, adquirir la herramienta básica para trabajar se convierte en una barrera estructural.

Sin smartphone, no hay ingreso

Para esta población, el smartphone no es un accesorio ni un bien de consumo aspiracional: es infraestructura laboral. Del total de usuarios de PayJoy que son trabajadores independientes en México, el 90% admite que es el smartphone el que les permite trabajar fuera de casa.

Esto no es casualidad si se contempla que en México la sociedad ya realiza una gran parte de sus actividades diarias en línea; de hecho la más reciente ENDUTIH del INEGI muestra que 81.7% de los mexicanos utiliza un smartphone y que el 83.1% se conecta a internet todos los días.

Contar con tecnología, entonces, se vuelve clave para atender las necesidades de todos aquellos usuarios que quieren realizar su día a día de manera online, desde pedir comida, solicitar un taxi y realizar compras en marketplaces que requieren de servicios de transporte y paquetería digital. Es decir, para quienes viven del trabajo independiente, no contar con un smartphone funcional implica quedar fuera de este circuito económico. 

Un caso que ilustra la ecuación

Erika García, de Culiacán, Sinaloa, y clienta número 15 millones de PayJoy en el mundo, trabaja como enfermera geriatra y admite que el acceso al smartphone financiado fue clave para su desempeño diario en la actualidad. 

A través del financiamiento de PayJoy, pudo adquirir un smartphone nuevo que le permitió estar en contacto con su familia mientras trabajaComo ella misma señala, lo más difícil no era trabajar más horas, sino encontrar quién confiara en prestarle sin historial.

En este contexto, el modelo de crédito asegurado de PayJoy atiende directamente una brecha estructural: permite que trabajadores con ingresos irregulares, sin historial crediticio y altamente dependientes del smartphone, puedan acceder a la herramienta que sostiene su actividad económica.

Más allá de cifras y casos individuales, el mensaje es claro: una parte significativa del dinamismo económico en México y en los mercados emergentes depende de trabajadores independientes cuya continuidad laboral está atada a un smartphone. Entender cómo se financia esa herramienta, y qué ocurre cuando no está disponible, es clave para comprender el futuro del trabajo, la inclusión financiera y la resiliencia económica de millones de familias.