Automatización: el reto logístico que está transformando a toda la cadena de suministro

Estudios señalan que este año el 70% de los ejecutivos planea inversiones significativas orientadas a estabilizar procesos y ganar velocidad y consistencia en las operaciones.

CIUDAD DE MÉXICO. Febrero de 2026.- La automatización dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en un imperativo operativo. No se trata solo de comprar robots: la automatización obliga a las empresas a repensar procesos, redibujar flujos y capacitar equipos para operar en un entorno donde la eficiencia, la consistencia y la sostenibilidad son condiciones básicas de competitividad.

“Automatizar no es ‘poner máquinas’ y ya; es rediseñar cómo se organiza el trabajo para que la tecnología haga las tareas mecánicas y repetitivas mientras la gente hace lo que un robot no puede hacer: tomar decisiones, resolver problemas y mejorar la experiencia del cliente. El reto real es operativo y cultural, no tecnológico”, dice Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. México.

Los números confirman que el proceso ya está en marcha —pero aún tiene mucho por delante. Un análisis de McKinsey muestra que solo alrededor del 20% de los almacenes ha adoptado alguna forma de automatización, lo que indica que las industrias aún opera con grandes márgenes de mejora.

Por ello es que la automatización ya está en la agenda de dirección general: según la misma fuente, 70% de los ejecutivos planea inversiones significativas orientadas a estabilizar procesos y ganar velocidad y consistencia en las operaciones. Es decir: la automatización ya está en la toma de decisiones estratégicas.

La evidencia operacional también es tangible. Casos documentados muestran mejoras que van desde reducciones del 20% en costos operativos hasta aumentos de 4 veces en productividad, así como acortamientos de tiempos de ciclo y menor uso de espacio en almacén.

A nivel de tecnología, los robots de servicio y los modelos operativos ‘Robot-as-a-Service’ (RaaS) están acelerando la adopción sin demandar necesariamente grandes inversiones iniciales. La Federación Internacional de Robótica (IFR) reportó que la venta de robots de servicio profesionales creció en un 9% en 2025. Ese impulso tecnológico se encuentra con dos realidades que hacen del 2026 un año decisivo para México. ​

Primero, el mercado nacional de automatización logística ya muestra dinamismo: estimaciones de mercado proyectan un crecimiento anual del 10.81% para ese sector en el país, hacia 2033.

Segundo, el país sigue escalando instalaciones de robots y cobots, con sectores como automotriz y manufactura liderando adopciones que luego se trasladan al ecosistema logístico. Un informe de IMARC sostiene la expectativa de crecimiento continuo (12.2% anual) en robótica industrial y soluciones de automatización en México.

“¿Por qué esto importa para la operación diaria? Porque la automatización cambia qué y cómo se mide en logística. No es solo más velocidad; es menor variabilidad, menos reprocesos, mayor exactitud en inventarios y procesos replicables que hacen viable ofrecer promesas comerciales más agresivas en materia de entregas más rápidas y devoluciones más sencillas», añade Epelbaum.

Pero la automatización también plantea retos prácticos: integrar tecnología, medir ROI realista y diseñar trayectos humanos-máquina que no fragmenten la operación. Gartner, en sus tendencias 2025, subraya que la “Augmented Connected Workforce” (es decir, personas asistidas por herramientas digitales) será crítica para convertir inversiones tecnológicas en ganancias reales.

La automatización ya está transformando la cadena de suministro en México y en el mundo, pero su impacto real dependerá de la capacidad de las empresas para rediseñar procesos, integrar datos y preparar a las personas para operar en entornos aumentados. Si 2025 fue el “año del piloto” para muchos sectores, 2026 es el año en que la automatización se prueba en escala y define, en la práctica, la nueva normalidad operativa.