
- En el Día Mundial de las Frutas y Verduras, La Costeña® invita a descubrir nuevas formas de incorporar estos ingredientes a las comidas de todos los días.
Ciudad de México octubre 2026.- Las frutas y verduras han acompañado la cocina mexicana durante generaciones, aportando color, sabor y variedad a nuestros platillos. Desde ingredientes con raíces en nuestra gastronomía hasta otros que han encontrado un lugar en el campo mexicano, cada uno suma una historia y distintas posibilidades para disfrutar en el día a día.
Según la OMS, se recomienda que las personas mayores de 10 años consuman al menos 400 gramos de frutas y verduras al día como parte de una alimentación saludable¹. En el Día Mundial de las Frutas y Verduras este 17 de octubre, La Costeña® celebra esta riqueza con ensaladas fáciles de preparar que reúnen tradición, historia y sabor para complementar las comidas de todos los días.
Ensalada con vinagreta de zarzamora y espinacas: un encuentro de sabores que conecta con el campo mexicano

La zarzamora, originaria de Eurasia, ha encontrado un lugar importante en el campo mexicano, especialmente en Michoacán. Además de su característico sabor agridulce, contiene antocianinas y compuestos fenólicos reconocidos por sus propiedades antioxidantes². Por su parte, la espinaca, originaria de la antigua Persia, hoy forma parte de la producción agrícola mexicana y destaca por su aporte de vitaminas A, C y K, así como folatos, hierro y magnesio³.
Para esta ensalada, las espinacas se combinan con champiñones y Pimiento Morrón en Tiras La Costeña®, junto con una vinagreta de Mermelada de Zarzamora y Vinagre de Manzana La Costeña®, cebolla morada y perejil. Bolitas de queso crema con ajonjolí tostado completan la preparación con un contraste de sabores dulces, ácidos y cremosos.
Ensalada de garbanzo, flor de calabaza y queso panela: una flor con raíces en la cocina mexicana

La flor de calabaza es un ingrediente estrechamente ligado a la gastronomía mexicana y a la milpa, sistema agrícola tradicional donde la calabaza se cultiva junto con el maíz y el frijol. Forma parte de los quelites, plantas tiernas comestibles presentes en la alimentación mesoamericana y cuyo aprovechamiento continúa vigente⁴. Esta tradición también se refleja en el uso integral de la planta: sus flores se incorporan en quesadillas, sopas y guisos; sus frutos se consumen como verdura y sus semillas forman parte de preparaciones como el pipián. Además, la flor de calabaza es fuente de carotenoides, compuestos que el organismo puede transformar en vitamina A⁵.
La propuesta de La Costeña® combina flor de calabaza con cebolla, queso panela, Elote Dorado y Garbanzos La Costeña®, acompañados de una vinagreta de Puré de Tomate Machacado, Jalapeños Picados La Costeña®, jugo de limón y aceite de oliva. Una preparación que reúne distintos sabores e ingredientes muy presentes en nuestra cocina.
Ensalada de elote dorado: un ingrediente con miles de años de historia

El elote es una de las formas más tradicionales de disfrutar el maíz en México. Su nombre proviene del náhuatl élotl, que hace referencia a la mazorca tierna, y su historia se remonta a uno de los cultivos más importantes de Mesoamérica. De acuerdo con CONABIO, el maíz fue domesticado a partir del teocintle hace aproximadamente 10,000 años por los antiguos habitantes de nuestro territorio. Hoy, su diversidad sigue presente en nuestra gastronomía: en México se han identificado al menos 600 formas de prepararlo⁶.
En esta preparación, el Elote Dorado La Costeña® se combina con cebolla morada, ajo y Rajas Rojas de Jalapeño en Escabeche La Costeña®, que aportan un toque picosito. Mayonesa con Jugo de Limón La Costeña®, queso Cotija y cilantro completan la receta con una combinación de sabores dulces, cremosos y ligeramente picantes que recuerda a los antojitos tradicionales mexicanos.
Dip cremoso de chícharo: un ingrediente que encontró su lugar en la cocina mexicana

El chícharo, también conocido como guisante o arveja, tiene una historia que comenzó lejos de México. Originario de Asia occidental, llegó a nuestro territorio durante la época de la Conquista y, con el paso de los siglos, se incorporó a distintas preparaciones de nuestra gastronomía. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, esta leguminosa se consume en sopas, arroces, ensaladas y guisados, y destaca por su aporte de vitaminas A y C, además de fibra y minerales⁷.
Para darle un giro diferente, los Chícharos La Costeña® se combinan con Chipotles Picados en Adobo, Vinagre Blanco, Mayonesa con Jugo de Limón y crema para crear un dip de textura suave y cremosa. Los Totopos de Maíz La Costeña® aportan el contraste crujiente y completan esta botana con un toque ahumado y picosito.
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