Telepeaje en México: cómo la digitalización mejora la gestión de flotas empresariales

Ciudad de México, septiembre, 2026.- La transición hacia el cero efectivo en las casetas de peaje abre una oportunidad para que las empresas mejoren el control de sus gastos de movilidad y optimicen la operación de sus flotas. En este contexto, Edenred analiza cómo la digitalización de los pagos puede ayudar a convertir cada recorrido en información útil para una gestión más eficiente.

La movilidad empresarial en México atraviesa una transformación que va más allá de la incorporación de nuevas tecnologías a los vehículos. La digitalización también está modificando la manera en que las compañías administran los gastos asociados a cada recorrido, particularmente en rubros como combustible y peajes.

En este contexto, la transición hacia un esquema de cero efectivo en las casetas de peaje representa uno de los cambios relevantes para las empresas que dependen de una operación constante en carretera. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), los 1,050 carriles de las 129 plazas de cobro operadas por CAPUFE ya cuentan con sistema electrónico de telepeaje, mientras que su Programa de Trabajo 2026 contempla continuar con la migración de carriles de cobro en efectivo hacia sistemas electrónicos.

Aunque para los usuarios el cambio puede representar una mayor agilidad al momento de cruzar una caseta, para las empresas con flotas implica una transformación más profunda: pasar de administrar transacciones aisladas a contar con información que permita entender y controlar el costo real de cada recorrido.

Aquí aparecen los llamados “peajes invisibles”, aquellos costos que van más allá de la tarifa pagada y que pueden impactar la rentabilidad de una operación. Entre ellos se encuentran los tiempos de espera, el consumo de combustible durante las filas, el manejo de efectivo, los procesos manuales de conciliación y aquellos gastos que, por falta de trazabilidad, son difíciles de asociar con una unidad, ruta o actividad específica.

Para una empresa que administra una flota, estos puntos ciegos pueden acumularse hasta representar un impacto relevante. Sin información integrada, también resulta más complejo responder preguntas esenciales: cuánto se destina a peajes por unidad, qué rutas concentran mayores costos, si los recorridos corresponden a la operación y dónde existen oportunidades para optimizar recursos.

La digitalización del pago de peajes permite avanzar en este sentido. Cada transacción electrónica genera información que puede facilitar el seguimiento de los recorridos y reducir procesos que anteriormente dependían de comprobantes físicos, efectivo y conciliaciones posteriores.

De acuerdo con información pública sobre operación de telepeaje, el uso de pago electrónico puede reducir el tiempo destinado al cruce de casetas de aproximadamente 1 minuto a cerca de 10 segundos, lo que representa una disminución cercana al 83%. Para una flota de 100 unidades que realiza aproximadamente 4,000 cruces al mes, esta diferencia podría traducirse en hasta 55.6 horas de tiempo operativo recuperado durante ese periodo.

Este impacto adquiere una dimensión distinta cuando se analiza a escala. Para una flota que realiza cientos o miles de cruces mensuales, reducir el tiempo detenido en las plazas de cobro puede contribuir a una mayor disponibilidad de las unidades y a un mejor aprovechamiento de las horas de operación.

Pero el beneficio no se limita al tiempo. Contar con información centralizada también permite identificar cuánto se destina a peajes por unidad, ruta o periodo, facilitando la detección de gastos fuera de operación, recorridos no previstos y oportunidades para mejorar la planeación.

“La digitalización de los peajes no debe entenderse únicamente como una forma más rápida de realizar un pago. Para las empresas representa una oportunidad para tener mayor visibilidad sobre sus recorridos y convertir cada transacción en información útil para la toma de decisiones”, señala Pablo Chiappeta, General Manager de Edenred Mobility.

Es en esta intersección entre movilidad y gestión donde Edenred impulsa soluciones como DriveTAG, que integra el pago de combustible y peajes en un mismo dispositivo. A través de su plataforma, las empresas pueden centralizar la administración de sus gastos de movilidad, consultar movimientos y establecer mecanismos de control que faciliten el seguimiento de sus unidades.

Para las organizaciones con flotas, el cambio hacia el cero efectivo puede ser mucho más que una adaptación operativa. Representa una oportunidad para replantear cómo se gestionan los gastos de carretera y qué información se está aprovechando para tomar decisiones.

La evolución del peaje plantea así una nueva pregunta para las empresas: no solamente cuánto cuesta cada cruce, sino cuánto les cuesta no tener visibilidad sobre ellos.

Ante esta transformación, Edenred impulsa una movilidad empresarial más conectada y eficiente, acompañando a las empresas en la digitalización y centralización de sus gastos de movilidad. Con una de reducción en tiempos administrativos, DriveTAG demuestra cómo convertir una transacción cotidiana en información que puede contribuir a una operación más eficiente.

Edenred Mobility transforma los datos de movilidad en conocimiento útil para que los gestores de flotas comprendan sus patrones de consumo y operación, identifiquen oportunidades de mejora y tomen decisiones más informadas y eficientes.