Calidad, innovación y diversidad: la contribución de las mujeres en la manufactura

En la manufactura avanzada, un mundo donde cada micra cuenta —desde la seguridad de un avión hasta la eficiencia de un motor eléctrico— la metrología industrial se ha convertido en el lenguaje universal de la calidad. Tradicionalmente dominada por hombres, esta disciplina está viviendo una transformación profunda: hoy se observa una integración creciente de talento femenino en roles clave para la calidad y la innovación.

Un sector con potencial y retos estructurales

Según la más reciente Encuesta Anual de la Industria Manufacturera (EAIM) del INEGI, las mujeres representan 36.5% del personal ocupado en el sector manufacturero en México, un porcentaje estable durante los últimos tres años, pero todavía lejano de la paridad.

Para ponerlo en contexto:

• En México, las mujeres en 2023 representaban 43.5% de la fuerza laboral total, el nivel más alto registrado en la historia reciente.  

• Sin embargo, su participación en industrias clave como la manufactura aún es menor que en sectores como servicios y comercio.  

• A nivel global, organizaciones como la World Manufacturing Foundation señalan que incrementar la participación femenina hasta niveles de paridad podría impulsar el PIB mundial en billones de dólares.  

Estas cifras muestran un progreso, sí… pero también una brecha persistente que sigue limitando el potencial del talento femenino.

Más que presencia: impacto estratégico en la calidad industrial

En un momento en que la industria de la manufactura mexicana acelera su transición hacia la digitalización y la automatización avanzada, un cambio silencioso ocurre dentro de los laboratorios de metrología: la creciente participación femenina en áreas críticas de calidad. En el marco del Día Internacional de la Mujer, las experiencias de tres ejecutivas de ZEISS Industrial Quality Solutions (IQS) México —Anna Castellanos, Berenice Fierro García y Erica Flores— no solo iluminan este desafío, sino cómo la diversidad está transformando la industria, resaltando cómo el talento femenino no solo se ha integrado a la industria, sino que está aportando una visión estratégica que impacta resultados, cultura organizacional y evolución tecnológica.

De la resistencia al reconocimiento

Con más de dos décadas en la industria, Anna Castellanos, especialista en software de ZEISS IQS, ha sido testigo de la transformación generacional dentro de los laboratorios de metrología. Cuando inició su carrera, la presencia femenina era limitada y el desafío no solo era técnico, sino cultural.

Ganar credibilidad implicaba demostrar con datos, estructura y resultados en entornos donde predominaban equipos masculinos: “El reto no es para un hombre o para una mujer, el reto es para todos por igual”, sostiene. Sin embargo, reconoce que en sus primeros años fue necesario fortalecer habilidades técnicas y emocionales para abrir espacio.

Hoy, la escena es distinta. La integración femenina ya no es excepción. Ingenieras lideran proyectos, coordinan auditorías y participan en decisiones estratégicas dentro de sectores como el automotriz, aeroespacial y médico.

El detalle que fortalece la calidad

Desde el área comercial, Berenice Fierro, representante de ventas de ZEISS IQS, ha observado cómo la diversidad impacta directamente en la cultura de calidad. La metrología exige precisión quirúrgica, análisis profundo y disciplina técnica. En ese entorno, explica, las mujeres suelen aportar un enfoque menos reactivo y más estructurado.

La escucha activa, la claridad en la comunicación de resultados y la evaluación detallada antes de tomar decisiones se traducen en procesos con mayor seguimiento, reducción de retrabajos y mejores prácticas en auditorías.

Estrategia en la metrología: no solo técnica, también comercial

La historia de Erica Flores, representante de ventas de aplicaciones en ZEISS IQS México, aporta una perspectiva distinta: “la metrología también puede impulsarse desde la estrategia comercial”.

Aunque su formación inicial no fue en ingeniería, Erica desarrolló competencias técnicas y estratégicas que le permiten traducir soluciones complejas —como calibraciones de esferas certificadas por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA)— en valor tangible para clientes industriales.

Este tipo de perfiles híbridos —técnico + estratégico— son cada vez más esenciales en la adopción de tecnologías avanzadas como:

• Metrología óptica

• Escaneo 3D

• Automatización

• Inteligencia artificial (IA)

La manufactura 5.0 y un futuro con sentido humano

La transición hacia modelos industriales más automatizados y digitales demanda nuevas competencias técnicas, pero también inteligencia emocional, pensamiento crítico y liderazgo colaborativo, habilidades donde la diversidad aporta perspectivas diversas y soluciones más resilientes.

Para estas ejecutivas de ZEISS IQS, el futuro apunta hacia entornos más digitales, automatizados e inteligentes. Sin embargo, coinciden en que la tecnología no sustituye la capacidad analítica ni el criterio humano; los potencia.

La transición hacia los modelos de manufactura 5.0 se perfila como uno de los grandes desafíos de la próxima década. La convergencia entre automatización, inteligencia artificial y un enfoque centrado en las personas no solo redefinirá los procesos productivos, sino que también exigirá el desarrollo de nuevas competencias técnicas y estratégicas. Y en ese escenario, la diversidad será un elemento clave para integrar perspectivas distintas en la toma de decisiones.

El rol de las mujeres en el cambio estructural

La presencia creciente de mujeres al frente de laboratorios enteros dentro de plantas automotrices y manufactureras en México demuestra que la metrología ya no es solo una función técnica: es un socio estratégico de producción, de innovación y de competitividad.

Este cambio no se trata únicamente de género, hoy se trata de aprovechar todo el talento disponible, reforzar capacidades, romper estructuras rígidas de liderazgo y construir equipos que reflejen la complejidad del mercado global.

Hoy la cultura en planta ha evolucionado: de ver la metrología como un área exclusivamente de inspección, a considerarla un socio estratégico de producción. La evolución del sector y la mayor diversidad en sus equipos han consolidado un enfoque consultivo que reconoce que la interpretación de resultados es tan estratégica como la medición.

Para las tres ejecutivas, el mensaje hacia las nuevas generaciones es claro: la metrología no es una profesión definida por el género, sino por la disciplina, la curiosidad técnica y la pasión por la excelencia.

La participación aún más creciente del género femenino en la manufactura y específicamente en la metrología no es una tendencia pasajera. Es la evolución natural de una industria que exige precisión, análisis crítico, inteligencia emocional y visión estratégica.

La metrología mide piezas con exactitud micrométrica. Pero hoy también está midiendo algo más profundo: el avance hacia una manufactura donde el talento femenino no solo tiene espacio, sino protagonismo.

Y en ese proceso, las mujeres no solo están participando en el futuro de la industria, lo están midiendo.