Ford Racing logró un resultado contundente en la edición 2026 de King of the Hammers, la competencia de todoterreno más extrema del mundo que combina carreras de desierto con escalada de rocas, obteniendo el primer y segundo lugar con Ford Bronco Raptor 4600, justo cuando el evento celebraba su vigésimo aniversario en Johnson Valley.
La victoria extiende la racha de Ford Racing a cinco triunfos consecutivos en la clase stock (vehículos de serie) 4600 del Ultra4 Every Man Challenge, la división de la carrera reservada para vehículos basados en modelos comerciales, reforzando la credibilidad de Ford Bronco Raptor en una de las categorías más exigentes del automovilismo para vehículos de producción.
Liderando el ataque, Brad y Adam Lovell cerraron una semana dominante en King of the Hammers al llevarse la victoria en Ford Bronco Raptor 4600. Al inicio del evento, el dúo de padre e hijo obtuvo la victoria en la carrera Desert Challenge Limited pilotando Ford F-150 Raptor de 3.5L y también aseguró la primera posición de clasificación (pole position) en la clase 4600 por quinto año consecutivo.
En una carrera definida por la consistencia ante la exigente mezcla de velocidad en el desierto y terreno rocoso técnico que define a la competición Ultra4, Lovell fue acompañado en el podio por sus compañeros de equipo de Ford Racing, Loren Healy y Vaughn Gittin Jr., en segundo lugar.
«Fue una carrera muy intensa para nosotros. Fue emotiva, un recorrido muy difícil. Es un testimonio de la capacidad de Ford Bronco allá afuera», dijo Lovell. «No puedo creer la forma en que volábamos. No tengo suficientes elogios para Ford Bronco Raptor. Son productos increíbles».
Ubicada en el impresionante paisaje de Johnson Valley, California, la clase 4600 impone límites estrictos a la modificación de los vehículos, priorizando la ingeniería basada en la producción, el uso de carrocerías originales completas, neumáticos DOT de 35 pulgadas (certificados para uso legal en calle) y la geometría de suspensión stock (tal como viene de fábrica).
Para Ford Racing, el desafío es intencional. Competir en Johnson Valley proporciona un campo de pruebas directo para Ford Bronco Raptor, uno donde las lecciones se aprenden de la manera difícil y se trasladan al desarrollo futuro de los vehículos de producción de Ford.
«King of the Hammers es una de las pruebas más honestas que enfrentamos en las carreras off-road», dijo Mark Rushbrook, director global de Ford Racing. «No puedes esconderte detrás de modificaciones extremas en la clase 4600. Aprendes rápidamente qué funciona, qué dura y qué necesita ser mejorado. Estar aquí por quinto año consecutivo demuestra por qué correr en clases stock en lugares como Johnson Valley es tan importante para la forma en que desarrollamos y validamos Ford Bronco Raptor».
El resultado de este año llegó durante un momento histórico para King of the Hammers, ahora con veinte años consolidando su reputación como la carrera off-road de un solo día más difícil del mundo.
Aunque el evento ha crecido, el desafío central permanece inalterado: velocidad del desierto hacia brutales cañones de roca, horas de abuso sostenido de los motores y un terreno que rompe piezas y pone a prueba a los conductores. Estos desafíos refuerzan por qué este desierto sigue siendo importante para el ADN de competencia y de producto de Ford Bronco Raptor, la primer SUV de producción inspirada en la categoría Ultra4.
Para los clientes de la familia Ford Raptor, las lecciones de Johnson Valley son tangibles. Las mismas prioridades que definen el éxito en la clase 4600 —durabilidad, capacidad y confianza a lo largo de muchos kilómetros— son la base de Ford Bronco Raptor de producción.
Correr en el Every Man Challenge asegura que esos vehículos no sean solo capaces en el papel, sino que estén probados en los mismos entornos que los propietarios de Ford Bronco buscan cada fin de semana.
