
El vínculo humano–mascota es uno de los más profundos y leales.
| Ciudad de México, febrero de 2026.- El 14 de febrero es una fecha asociada al amor de pareja y amigos, sin embargo, Bye Bye Friend retoma esta conversación desde una perspectiva más real: la relación afectiva que hoy se tiene con las mascotas. El amor y compañía que, para millones de personas, tiene cuatro patas. Desde la neurociencia y la psicología, la relación humano–mascota activa mecanismos biológicos distintos a los que operan en los vínculos humano–humano. Diversos estudios han demostrado que la interacción con animales de compañía, el contacto físico y las miradas; estimulan la liberación de oxitocina, hormona asociada al apego, confianza y regulación emocional. Este circuito es comparable al que se observa en vínculos primarios como el materno-filial. La diferencia en torno a las relaciones humanas radica en que éstas suelen activar el miedo al conflicto, a la ruptura y separación; mientras que, el vínculo con una mascota se construye desde la confianza plena, generando un tipo de apego más estable y una sensación de seguridad emocional trascendente. La profundidad de este vínculo explica por qué la partida de una mascota no puede entenderse como una pérdida menor. Desde el punto de vista tanatológico, el duelo implica la ruptura de una fuente constante de seguridad emocional, contacto físico y acompañamiento cotidiano. Siendo un duelo real y profundo, que muchas veces ignoramos e invisibilizamos. Datos de Google Trends México destacan que, durante la temporada de San Valentín, se disparan las búsquedas de obsequios para mascotas o experiencias conjuntas, demostrando la preferencia de celebrar este vínculo de manera especial en fechas que antes correspondían al relacionamiento personal. Lo que explica la creciente necesidad emocional de cerrar el ciclo con los animales de compañía y contar con espacios para honrar su vida, al considerarlas como un amor auténtico, transformador y significativo. |
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| “Actualmente, despedir a una mascota es desprenderse de quien sostuvo nuestra vida emocional. Reconocer ese vínculo, especialmente en momentos de pérdida, es un acto de amor y de respeto hacia una relación profunda y significativa”, señala Patricio Borrego, Director Operativo, Bye Bye Friend. Es por ello que,el Santuario Funerario para Mascotas es el lugar adecuado para agradecer todas esas aventuras vividas, a través de la Experiencia del Último Viaje.Hablar del vínculo humano–mascota este 14 de febrero nos invita a reconocer que el afecto no se mide por especie, sino por impacto emocional, donde los animales de compañía se ubican como una de las expresiones de amor más leales y constantes de nuestro tiempo. Cuando el amor es real, su huella es para siempre. |


