¿Le diagnosticaron cáncer? Aquí algunos consejos de Mayo Clinic para afrontar lo que viene


A continuación, el Dr. Edward T. Creagan, oncólogo de la sede de Mayo Clinic en Rochester (Minnesota), brinda sus consejos respecto a qué esperar y cómo afrontar el diagnóstico de cáncer.

¿Qué se le podría aconsejar a alguien que acaba de recibir el diagnóstico de cáncer? 

Infórmate sobre los detalles del diagnóstico de cáncer. 

  • Primero, averigua el nombre del cáncer, el tamaño y la ubicación, dónde se originó y si se ha propagado. Averigua si se lo considera un cáncer de crecimiento lento o agresivo.
  • Pregunta cuáles son las opciones de tratamiento disponibles, la tasa de éxito de cada  tratamiento y qué efectos secundarios puedes esperar con cada uno. Con esa información podrás entender con exactitud el problema y saber qué esperar del tratamiento.

Cuenta con un acompañante. 

  • Ten presente que este es un momento de crisis personal y que probablemente no puedas retener nada de la información importante que te den. 
  • Lleva un acompañante confiable contigo; que vele por tus intereses y que sea de tu agrado. Puede ser útil para ti contar con alguien que te ayude a ordenar la información.

¿Cuándo debes consultar con un especialista sobre el diagnóstico y el tratamiento del cáncer (oncólogo)?

Esto depende del tipo de cáncer y su estadio. Hay muchos tipos y no todos requieren un oncólogo. Por ejemplo, algunos pueden extirparse quirúrgicamente y casi no tienen probabilidad de recurrir, como el cáncer de células basales de la piel.

Otros los atienden mejor otros especialistas. Por ejemplo, los especialistas en tiroides tratan mejor determinados tumores tiroideos, porque atienden a pacientes con ese tipo de problemas con mucha más frecuencia que los oncólogos.

¿Vale la pena buscar una segunda opinión después de un diagnóstico de cáncer?

Siempre es razonable. Si bien es razonable pedir una segunda opinión, no pierdas el tiempo visitando seis o siete centros oncológicos diferentes para ver a muchos médicos que probablemente te digan lo mismo. Si la primera y la segunda opinión son similares, probablemente no escuches nada diferente de los demás oncólogos.

¿Qué cualidades debería tener tu médico?

Busca un médico que:

  • Sepa escuchar. Es importante encontrar un médico que escuche tus inquietudes, porque te será más fácil hacerle preguntas.
  • Pueda explicar. Quieres un médico que hable claro para que te explique en palabras comprensibles qué tienes, cuáles son las opciones de tratamiento y cuál es el pronóstico.
  • Sepa entender. Busca aquella cualidad difícil de encontrar de sintonía entre tú y el médico, porque deseas a alguien que te entienda.

Haz que la relación con tu médico sea colaboración conjunta. En el tratamiento, la mejor relación es aquella en la que puedes hacer preguntas y participar en tu cuidado.

¿Qué debes tener en cuenta al analizar las alternativas de tratamiento?

Cuando analices las alternativas de tratamiento con el médico, debes comprender que:

Los tratamientos evolucionan. La cirugía ha sido el pilar del tratamiento para la mayoría de los tipos de cáncer. Sin embargo, la tendencia últimamente ha sido de llevar a cabo cirugías menos extensas para tratar el cáncer.

Por ejemplo, hace una generación, en los casos de cáncer de mama la opción era la mastectomía radical. Hoy en día, en cambio, se conserva la mama en muchos casos y se extirpa solamente el tumor canceroso junto con un margen del tejido circundante, por seguridad; luego, se administra radioterapia y, a veces, quimioterapia o tratamiento hormonal. La eficacia de este método es igual a la de las cirugías más extensas. 

Las alternativas de tratamiento varían. Infórmate sobre la enfermedad y los métodos a los que comúnmente se recurre para  tratarla. Algunos tipos de cáncer responden mejor a la radiación y otros, a la quimioterapia o a los tratamientos hormonales. Algunos requieren un tipo de terapia, a diferencia de otros que necesitan una combinación de tratamientos.

A veces, basta con la simple observación del cáncer, en lugar de proseguir con un tratamiento. Pregunta qué sucedería si no recibes ningún tratamiento y compara la respuesta con los resultados que se esperarían obtener con el tratamiento.

Los tratamientos tienen efectos secundarios. Necesitas entender qué efectos secundarios puedes esperar y qué beneficios te ofrece el tratamiento. Luego, sopesa cuán dispuesto estás a tolerar los efectos secundarios para obtener esos beneficios.

Los objetivos de la terapia pueden variar y nadie más que tú toma la decisión de qué efectos secundarios estás dispuesto a aceptar para alcanzar el objetivo.

¿Son terribles los efectos secundarios de todos los tratamientos oncológicos?

No necesariamente lo son. Los tratamientos oncológicos tienen efectos secundarios, pero la mayoría son predecibles y reversibles. El médico puede darte un plan para evitar muchos efectos secundarios y, además, tratar o aliviar otros.

Cuando elijas un tratamiento, piensa en los posibles efectos secundarios, pero también ten en cuenta que la mayoría de ellos no son tan malos como dicen.

Pregúntale a tu médico qué puedes esperar:

  • ¿Cuán mal te sentirás?
  • ¿Cuánta energía tendrás durante el tratamiento?
  • Si actualmente trabajas 50 horas por semana, ¿podrás trabajar la misma cantidad de tiempo durante el tratamiento? ¿Podrás, a lo mejor, trabajar 20 horas?

Necesitas saber la respuesta a estas preguntas y la decisión de continuar con el tratamiento solamente tuya.

¿Cuál es la función de tu familia y amigos?

Aunque posiblemente tengan las mejores intenciones, a veces, los familiares y los amigos abruman con las investigaciones que hacen. Quizás se entusiasmen mucho y promuevan un tratamiento agresivo, cuando en realidad no entienden bien los efectos secundarios ni los resultados.

No obstante, familiares y amigos desempeñan un papel fundamental en la supervivencia. Varios estudios han vinculado a la supervivencia del cáncer con el contacto social, pero conoce tus límites y tómate un descanso si necesitas reorganizar tus ideas.

Define tus prioridades y reconoce tus limitaciones.

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