Vive más tiempo consumiendo arándanos como parte de un estilo de vida saludable

  1. Esther Schiffman Selechnik, nutrióloga

Expertos del Instituto Americano de Investigación sobre el Cáncer han concluido, después de revisar toda la evidencia existente en relación a la prevención del cáncer, que si todos consumieran una dieta saludable, fueran activos físicamente y mantuvieran un peso dentro de los rangos normales, habría un tercio menos de casos de cáncer en el mundo[1].

Existen otros factores que predisponen a padecer cáncer, enfermedad que provoca aproximadamente 8 millones de muertes al año a nivel mundial[2]. Sin embargo, estas cifras lograrían disminuirse radicalmente enfocándose en estos factores del estilo de vida que sí pueden modificarse[3].

Lo mismo ocurre con enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, dislipidemias y accidentes cardio y cerebrovasculares, que junto con el cáncer ocupan los primeros lugares como causas de muerte en México y en el mundo[4]. No es por otra razón que existe consenso internacional en promover aquellos hábitos de prevención primaria que nos ayudarían a alargar la vida pero al mismo tiempo permitirnos disfrutar del proceso brindando calidad de vida.

Las recomendaciones internacionales están encabezadas por la promoción de un aumento en el consumo de frutas y verduras, y es aquí donde el arándano nos ofrece varias ventajas, siendo una de las frutas con mayor cantidad y potencia de una gran variedad de antioxidantes (medido por la escala ORAC, la más reconocida internacionalmente) y siendo una excelente fuente de fibra soluble e insoluble (4 a 6 gramos por cada 100 gramos de producto) junto con un inigualable y delicioso sabor[5].

Lo anterior quiere decir que no sólo debemos aumentar el consumo de frutas y verduras, cuyo consumo ha disminuido 40% en los mexicanos en las últimas décadas, sino que debemos preferir aquéllos que nos brinden mayor cantidad de beneficios a la salud y que disfrutemos consumir, como es el caso del arándano y sus productos entre los que destacan el jugo (que contenga más del 25% de extracto), la jalea, las salsas y los arándanos deshidratados.

En cualquier presentación, al consumirlo frecuentemente en una porción moderada, el arándano puede brindar protección a las células de todo el cuerpo ante el ataque de los radicales libres a los que estamos expuestos[6]; disminución de las concentraciones de colesterol LDL y aumento en las concentraciones del colesterol saludable (HDL)[7]; disminución del riesgo de mutación del material genético celular[8] y por lo tanto de distintos tipos de cáncer como el de mama, colon y próstata[9]; disminución en el tamaño y actividad de ciertos tumores[10]; mejor respuesta a tratamientos como quimioterapia y radioterapia; fortalecimiento del sistema inmune[11]; disminución de la adhesión bacteriana a mucosas de la boca[12], estómago[13] y vías urinarias[14]; y al parecer, aunque no se ha comprobado en humanos, gracias al resveratrol presente en los arándanos, un aumento de la supervivencia, equilibrio y coordinación motora, incluso cuando se consumen dietas excesivas en energía[15].

Lo anterior se muestra en más de 350 revisiones y estudios científicos publicados, lo cual alienta a consumir frecuentemente esta deliciosa fruta sin olvidar acompañarla de una dieta correcta, hidratación adecuada y actividad física regular, pilares de un estilo de vida saludable.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*